domingo, 25 de noviembre de 2012

LA PRIMERA EXPOSICIÓN UNIVERSAL DE LA HISTORIA: LONDRES, 1851

    Desde mediados del siglo XVIII se organizaban en Londres lo que hoy conocemos como ferias de muestra con la misión de exponer las innovaciones técnicas que habían tenido lugar en materia de máquinas y herramienta, todo en el contexto de la Revolución Industrial que se inició en el país anglosajón. Dándose cuenta del interés que suscitaban entre los productores y el público curioso, la Sociedad de las Artes de Londres decidió comprar las máquinas premiadas en los concursos que convocaba anualmente en estas muestras y en 1761 decidió mostrarlas, organizando la primera exposición industrial propiamente dicha. Abierta al público durante quince días tuvo tanto éxito que la Sociedad decidió convertirla en exposición permanente.
    Francia imitó la experiencia inglesa exponiendo en bazares los productos de sus fábricas. El primer bazar se abrió en el Campo de Marte en 1798 con la presencia de más de un centenar de expositores. El segundo se celebró en 1801 logrando doblar la participación de expositores del anterior. La rivalidad entre industriales británicos y franceses llevó a multiplicar la organización de bazares en Inglaterra y Francia, países que pronto entraron en una rivalidad por ver cual conseguía más éxito en número de participantes y visitantes. La exposición de 1849 en Francia logró contar con más de 4.500 expositores. 


LA PRIMERA EXPOSICIÓN UNIVERSAL: LONDRES (1851)

A) LONDRES (1851): LA PRIMERA EXPO UNIVERSAL:

 La primera Exposición Universal de la historia se celebró en 1851 en Londres, conocida como "Gran Exposición" (Great Exhibition of the Works of Industry of all Nations), concebida para mostrar el progreso de todo el mundo: maquinaria, productos manufacturados, esculturas, materias primas, todos los frutos de la creciente industria humana y de su ilimitada imaginación. Su apertura, el 1º. de mayo, en Hyde Park, mostró todas estas maravillas en una maravilla más: el Palacio de Cristal (Crystal Palace construido por Joseph Paxton). Era un edificio espectacular, de veinte metros de altura y cerca de noventa mil metros cuadrados en una superficie que superaba las diez hectáreas, con elementos preconstruidos que fueron ensamblados en un tiempo record en pleno corazón de Hyde Park.  



    La exposición, cuyo promotor principal fue el príncipe Alberto, esposo de la Reina Victoria, estuvo abierta durante ciento cuarenta días y recibió más de seis millones de visitantes, cuarenta y tres diarios,
    Esta exhibición engloba, simboliza e inicia la mirada del ser humano hacia el progreso y la modernidad; demostró en su tiempo, la supremacía de Inglaterra como el país más avanzado industrialmente. Los artículos ingleses, ocupaban más de la mitad del Palacio de Cristal, y reflejaban el sutil conflicto entre lo viejo y lo nuevo que tanto preocupó a la Europa del siglo XIX. Varios países mandaron sus productos, dentro de los cuales todavía se podía ver mucha mano artesanal. Las colonias inglesas, enviaron una gran variedad de productos que cautivaron la imaginación del público inglés. Además, es aquí donde se comenzó a ver la diferencia entre un emergente grupo que sería el Primer Mundo versus otros que después serían paises en "vía de desarrollo" o el Tercer Mundo.
     Como base de esta exposición, se encontraba la fe en el conocimiento científico La ciencia estaba produciendo nuevos y poderosos cambios en la manera de producir y de ver la vida, cambiando así mismo el pensamiento. El hombre quería tener el mayor conocimiento posible para poder controlar a la naturaleza. La ciencias como la física, la genética, la sicología, la antropología y la sociología, comenzaron a tener más adeptos para su estudio, propiciando cambios y descubrimientos en la aplicación de nuevos conocimientos científicos.

B) PAÍSES PARTICIPANTES: 

    En la Expo de Londres se instalaron unos 14.000 expositores, sin embargo cerca de la mitad pertenecían a Gran Bretaña o a sus colonias.

- Estados Unidos: Expusieron, entre otras cosas máquinas cosechadoras (como la de MacCormick), barcos de vapor, yates de recreo... Sin embargo pidieron más espacio del que en realidad necesitaban y finalmente su stand se vió atiborrado de pirámides de productos como jabón, polvo dentífrico mágico.... De todas formas la gran mayoría de los productos que podíamos encontrar aquí eran de carácter útil cómo dientes artificiales, libretas bancarias para el registro de los depósitos del City Bank de Nueva York, botes salvavidas y pontones de la fábrica de Goodyear en New Haven, media docena de rifles con las partes intercambiables... Productos de los nativos como maíz indio y caucho. Pero, sin duda el producto de más éxito fue la anteriormente comentada cosechadora de Cyrus McCormick, patentada desde 1834. Otro de los artefactos expuestos fue la “Esclava Griega” una escultura de Hiram Powers que giraba mediante un mecanismo especial 360º.

- Bélgica: Siendo la segunda nación más industrializada en su stand se pudieron ver a parte de la maquinaria industrial, ricas telas de lino y lana, lámparas de seguridad para mineros, encajes, libros y pieles de gato que, curtidas, parecían de marta.

- Francia: No era uno de los países industrialmente más desarrollados pero, aún así ganó un premio por una turbina que requería la sexta parte del espacio que las turbinas anteriores y que, por lo tanto, podía emplearse en ríos poco profundos, en corrientes superficiales de agua o en lugares que tuvieran una marea variable. Otro de los objetos estrella del stand fue la máquina fotográfica de Louis Daguerre. También mostraron finas porcelanas de París, Sévres y Limoges, así como cristalería, plata y piedras preciosas. De la zona de Aubusson llegaron tapetes, y de Lyón sedas y tapices, también se expusieron finos perfumes de Grasse.

- Alemania: Expuso principalmente objetos manuales como lozas y porcelanas, de entre las que destacaban las fabricadas en Baviera (que presentó porcelanas, esculturas y diversos enseres). Sin embargo lo que más llamó la atención fueron los hilos telegráficos aislados idea de Werner Siemens y que posteriormente posibilitaron el tendido trasatlántico, y un cañón de acero fundido fabricado por Alfred Krupp que disparaba balas de 6 libras (se le llegó a otorgar una medalla de oro, y atrajo a muchos visitantes).
- España: Expusieron delicados encajes de hilo negro procedentes de Badalona, y finas espadas Toledanas.

- Holanda: En su stand se podían encontrar, entre otras cosas, diamantes pulidos a mano.

- La Habana: Evidentemente predominaban los puros.

- Rusia: Concurrió a la exposición con 6 semanas de retraso ya que los barcos que llevaban los productos a mostrar quedaron retenidos en el Báltico por culpa del clima.

- China: Se negó a participar en la exposición pues Gran Bretaña seguía negándose a finalizar la venta de opio a los ciudadanos chinos. Por lo que su stand se compuso de artículos prestados por importadores ingleses.

- Túnez: Fue uno de los pabellones más eclécticos e inclasificables pues el Bey de Túnez envío todo lo que encontró a mano como “dos tijeras usadas para hacer la capa roja”, “Siwaq usado por las mujeres moriscas para aclararse los dientes” ...

- Suiza: Cajas de música hechas a mano.

- Océano Índico: Ostras perlíferas.

- Turquía: Almizcle.

- Túnez: Agua de rosas.

- Imperio Austríaco: Debido a su retrasada industrialización la gran mayoría de los productos que exhibieron no fueron más que vestigios de gloriosas épocas pasadas. Productos además de gran valor y que sólo la aristocracia podía comprar como cristalerías exquisitamente trabajadas, porcelanas y plata de Bohemia y Viena.

- India: Mostró sobre todo productos exóticos como artículos tallados en marfil, chales de cachemira, opio y sobre todo el Kohi-noor guardado en un artefacto de acero dorado a prueba de robos.

-Australia: Entre otras cosas se expusieron diversos tipos de sombreros realizados por los presos con hojas de palma.

- Canadá: Mostró pieles, una bomba de incendios, parcas de cuero, barricas de azúcar de arce, insignias indias, trineos y canoas de corteza de abedul para 20 hombres.

- Gran Bretaña: Una de las “joyas” de la exposición fue el diamante Koh-i-noor, adquirido unos años antes para unirlo a las joyas de la corona. Además podíamos encontrar también ágatas de la isla de Wight (usadas en los morteros y en las trituradores de la industria química, así como para bruñir), yeso de Somerset (para los enlucidos, cómo base del sulfato de cal, también utilizado como componente de fertilizantes...), granito de Argyllshire, plomo de Perthside (utilizado para fabricar tuberías, recubrimientos, forros, y para determinados tipos de imprenta.


     A pesar del ruido ensordecedor (pues las máquinas expuestas estaban continuamente en marcha) la gente acudía en masa a contemplar locomotoras (la más impresionante de ellas una Great Western de 31 toneladas capaz de alcanzar 90 kilómetros por hora), motores marinos, las prensas hidráulicas (la Applegath&Cowper, que imprimía 5.000 ejemplares por día del “Illustrated Lodon News”), los telares mecánicos... también podíamos encontrar entre todos los avances un motor de Watt de 1785 (con un cilindro de tan sólo 40 caballos), y junto a él, demostrando el proceso evolutivo sufrido, se podía contemplar el más puntero, un motor de 4 cilindros y capaz de alcanzar los 700 caballos de fuerza.
   En total había más de 6.500 expositores dedicados exclusivamente a mostrar los avances de los diferentes países en la Revolución Industrial. El más desarrollado de todos resultó ser Bélgica ya que contaba con ricos depósitos de carbón, hierro, cinc y mármol además el 10% se dedicaba a la producción de productos químicos, maquinaria de hierro y telas de lino y lanas.
   Otros de los elementos expuestos que también llamaron la atención fueron cerdos en conserva, rotativas, una “cama despertadora” (Arrojaba un cubo de agua fría a su ocupante a una hora predeterminada), perfumes franceses o una estufa prusiana en forma de caballero con toda su armadura.
    Aunque, en definitiva de todos los avances que se presentaron en la Exposición, los que más repercusión tuvieron fueron los excusados en el interior de las casas, las bañeras fijas, las estufas de gas y los refrigeradores. Todos ellos de uso más doméstico y que suponían una mayor comodidad y ahorro de tiempo en la vida diaria.

     Cuatro años después, en 1855, se organizó en París la que se llamó Exposition Universelle des Produits de l'Industrie. Ocupó una superficie mayor que la de Londres con cerca de 140.000 metros cuadrados y fue visitada por más de cinco millones de personas, un millón menos.

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